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Mantos

Hasta el año 1944 (el primer año en el que desfiló la imagen actual), utilizó un manto verde, al igual que se utilizaba antes de la contienda del 36. Según tradición popular La partera se lo regaló a Cristóbal de la imagen anterior. Esto parece ser que fue lo único que pudieron salvar de la destrucción.

 

Parece ser que, también de los primeros años es otro manto y vestido de color azul oscuro.

También fue antes de la década de los 50, pero con fecha desconocida, cuando se confecciona un artístico vestido blanco con lentejuelas de autor desconocido con el que la imagen desfilará en innumerables ocasiones.

En 1952 se adquirió el manto negro, para la procesión del Santo Entierro. Por un importe de 6600 pesetas, fue confeccionado en unos Talleres Artísticos de Madrid, en terciopelo negro, de 1,90 metros, salpicado de estrellas bordadas en plata y con un cinturón. Este manto, junto al vestido, es el que actualmente se sigue utilizando en la noche de Viernes Santo.

En 1972, la túnica blanca y el manto azul estaban bastante deteriorados con el paso del tiempo. La confección, tanto del manto como de la túnica, corrió a cargo de Luisa Leal López, también de una forma desinteresada, no buscando el orgullo material, sino más por lo sentimental y por el gusto del trabajo bien hecho. Al aprovechar los adornos y agremanes que llevaba el manto, la gente no llegó a notar que eran nuevos.

En 1984 se estrena un nuevo vestido que va a desfilar hasta la procesión de Domingo de Resurrección de 2003.

En 1987 arranca la idea de elaborar un nuevo manto. Pero el coste de dicho manto era demasiado elevado. Se pusieron en marcha muchas actividades, pero a pesar de ello, lo recaudado iba despacio. Ante esta situación, la Hermandad, en Asamblea General Ordinaria celebrada en 1990, acuerda poner una cuota especial de 3000 pesetas a todos los hermanos.

 

Las monjas de la comunidad de religiosas de clausura del convento de las Carmelitas Descalzas de Albacete, confeccionan el manto para la Semana Santa de 1991.

 

Para el bordado se emplearon: hilillo, peñasquillo, trozal, canutillo, lentejuelas,  de oro fino, sobre un terciopelo azul turquesa de algodón, que por la dificultad de encontrar en España la calidad  y el tono de color, se tuvo que recurrir a París a través de un establecimiento de Biarritz.

 

La efigie de la Santa Faz se hizo matizada en hilos de colores de seda natural. En el bordado y confección se emplearon varios meses, trabajando en ello unas nueve religiosas.

 

El manto llegaba a Tobarra para la festividad de San José, e inmediatamente se encargó una caja de madera para poder guardarlo durante todo el año, a la vez que se hizo un seguro de riesgo de que sufriera algún tipo de accidente.

 

Al mismo tiempo, hubo que acomodar el trono al nuevo manto, lo cual supuso muchas horas de trabajo para algunos miembros de la Junta Directiva.  Así mismo hubo que fabricar una peana para acomodar al manto, encargándosela a Ricardo Algarra El Manano, el cual dedicaría también muchas horas de trabajo durante los días previos a la Semana Santa, sin cobrar nada por ello.

 

El Domingo de Ramos, día muy frío y con mucho viento, además de coincidir con la 

inauguración de la sede la Hermandad de la Virgen de los Dolores, se realizó el acto 

de presentación del nuevo manto. Este acto tuvo lugar en la Cámara Agraria Local y, 

a pesar de la fría noche, muchos tobarreños acudieron a la cita.

Para la Semana Santa de 1994 se estrena el vestido que actualmente luce la imagen en las procesiones de Jueves y Viernes Santo. Se trata de un vestido blanco confeccionado por Nora Claramonte realizando los bordados María Victoria Jiménez López.
Va a ser en 2005 cuando, de nuevo, la modista Nora Claramonte realice y done el vestido con el que la Verónica desfila el Domingo de Resurrección en la actualidad.
El domingo, 4 de marzo de 2007, se presentó el nuevo manto para la Verónica ante unas 400 personas que abarrotaban la Casa de la Cultura. El nuevo manto es sólo para el Domingo de Resurrección. Ha sido realizado por Hermanas Moya de las Pedroñeras, con un terciopelo azul cosido el escudo de la Hermandad con hilo de seda. Además, lleva aproximadamente dos kilos y medio de oro en forma de margaritas (sobre cien) cosidas con oro fino a mano.

En el año 2010, Rosana Blázquez Sánchez donó un nuevo vestido para Jueves Santo que fue confeccionado por D. Pilar Ramón Madrona y D. María Victoria Jiménez López en lo que concierne a los bordados.